Todas las empresas a nivel mundial están atentas para entender cómo será el impacto de la pandemia de COVID-19. En la actualidad, muchas de ellas sufren debido a la cuarentena de algunos países, y se verán obligadas a reducir y hasta detener su operación. Por otro lado, otras industrias, sobre todo las que elaboran productos considerados como esenciales para la vida diaria, deberán continuar con sus operaciones. Por ello es importante tomar medidas efectivas para proteger a la industria de alimentos, logística y autoservicios para mitigar riesgos en la cadena de abastecimiento.
Para enfrentar la pandemia de manera efectiva, se deben implementar planes con base científica y privilegiar la salud y bienestar del personal.
En este momento la evidencia científica sugiere que el virus que causa COVID-19 no se transmite por medio de los alimentos, por lo que la salud de los trabajadores y el potencial ausentismo laboral representan el mayor riesgo para la continuidad de la cadena de abastecimiento.
En el actual escenario, el plan de continuidad de operaciones debería enfocarse en implementar medidas efectivas de monitoreo y gestión de personal con el fin de asegurar la continuidad de operaciones y minimizar los efectos de potencial ausentismo que afecte la producción, distribución y operaciones en tiendas.
Sugerencias para mantener al personal seguro como parte de tu plan de continuidad de operaciones:
- Ajustar las políticas de salud y seguridad laboral para que los empleados no acudan al centro de trabajo si presentan síntomas de la enfermedad.
- Promover el trabajo en casa y minimizar el número de personal en oficinas tanto como sea posible.
- Implementar monitoreo de temperatura de todo el personal.
- Eliminar el viaje no prioritario, si hay personal que haya viajado a zonas de riesgo, deberán permanecer en casa con automonitoreo.
- Escalonar el uso de las cafeterías y comedores para limitar el número de personas en esas áreas.
- Incrementar la frecuencia de limpieza en áreas comunes como baños y vestidores.
- Diseñar planes de limpieza y sanitización emergentes para áreas de trabajo y producción. En caso de que algún empleado contraiga la enfermedad, el plan deberá incluir procedimientos, productos químicos autorizados para su uso en operaciones de alimentos, con efectividad asegurada y equipo de protección personal.
- Reforzar las buenas prácticas de manufactura en planta y operaciones de punto de venta.
- Validar el análisis de riesgos para asegurar que los productos de limpieza y sanitización cuenten con los registros y controles necesarios para ser utilizados en operaciones de alimentos, así como con el nivel de efectividad requerido para esta contingencia.
- Escalonar turnos de trabajo para reducir el número de personas en el mismo lugar y al mismo tiempo.
- Implementar protocolos para mantener distancia personal de 2 metros.
- Minimizar o prohibir el ingreso de visitantes a oficinas y áreas de proceso.
- Consideración especial para servicios de alimentos como barras de ensaladas y bufets; aunque la evidencia científica en este momento sugiere que el virus que causa COVID-19 no se transmite por alimentos, si pudiera ser transmitido por superficies, platos y demás utensilios. Nuestra recomendación es eliminar estos servicios durante la contingencia.
Es clave consultar información precisa y con base científica para tener un adecuado manejo de la contingencia y tomar acciones efectivas y adecuadas, compartimos esta liga de la FDA con información de gran utilidad.


